¿Quién inventó el alfabeto? Hasta los tiempos modernos, el alfabeto ha sido una obra en mejora constante que se remonta al antiguo Egipto. Sabemos esto porque la evidencia más temprana de un alfabeto basado en consonantes en forma de inscripciones de tipo graffiti se descubrió en la península del Sinaí.

No se sabe mucho acerca de estas misteriosas inscripciones aparte de que es probable que se trate de una colección de caracteres adaptados a partir de los jeroglíficos egipcios. Tampoco está claro si estos primeros textos fueron escritos por los canaanitas (quienes habitaron la zona alrededor del siglo XIX a. C.) o una población semítica que ocupó la región central de Egipto en el siglo XV a. C.

En cualquier caso, no fue hasta el surgimiento de la civilización fenicia, un grupo de ciudades-estado desparramadas por la costa mediterránea de Egipto, cuando empezó a usarse la escritura protosinaítica. Escrita de derecha a izquierda y consistente en 22 símbolos, este sistema único acabaría extendiéndose por Oriente Medio y a lo largo de Europa a través de los marinos mercantes que comerciaban con los grupos de población cercanos.

Para el siglo VIII a. C., el alfabeto se había abierto camino hacia Grecia, donde fue modificado y adaptado al idioma griego. El mayor cambio fue la adición de los sonidos vocálicos, lo que muchos expertos creen que marcó la creación del primer alfabeto verdadero que permitía una pronunciación clara de palabras griegas concretas. Los griegos también harían posteriormente otras modificaciones significativas, como la escritura de las letras de izquierda a derecha.

Más o menos a la vez, pero en el este, el alfabeto fenicio acabaría sentando las bases del alfabeto arameo, que a su vez es la base de los sistemas de escritura hebreo, siríaco y árabe. Como lenguaje, el arameo se hablaba por todo el Imperio Neoasirio, el Imperio Neobabilónico y puede que de forma más destacable fuera hablado entre Jesucristo y sus discípulos.

Fuera de Oriente Medio, también se han hallado restos de su uso en algunas partes de India y de Asia central.

De nuevo en Europa, el sistema alfabético griego llegó a los romanos alrededor del siglo V a. C. mediante intercambios entre las tribus griegas y romanas que vivían a lo largo de la península italiana. Los latinos hicieron algunos cambios menores, eliminando cuatro letras y añadiendo otras. La práctica de modificar el alfabeto era habitual a medida que las naciones empezaban a adoptarlo como sistema de escritura. Por ejemplo, los anglosajones usaron las letras romanas para escribir en inglés antiguo después de la conversión del reino al cristianismo, e hicieron una serie de modificaciones que se acabarían convirtiendo en los cimientos del inglés moderno que se usa a día de hoy.

Resulta interesante el hecho de que el orden de las letras originales ha logrado permanecer igual, incluso aunque las variantes del alfabeto fenicio se modificaran para adaptarse al idioma local. Por ejemplo, una docena de tablillas de piedra desenterradas en la antigua ciudad siria de Ugarit (fechadas en el siglo XIV a. C.) mostraban un alfabeto que recordaba en parte al alfabeto latino en su orden de letras estándar. Los añadidos al alfabeto normalmente se colocaban al final, como fue el caso de las letras X, Y y Z.

Letras del Alfabeto

Pero aunque el alfabeto fenicio puede ser considerado el padre de casi todos los sistemas de escritura occidentales, hay algunos alfabetos que no guardan ninguna relación con él.

Esto incluye la escritura maldiva, que toma prestados elementos del árabe pero que derivó muchas de sus letras de números. Otro es el alfabeto coreano, conocido como hangul, que agrupa varias letras en bloques que recuerdan a los caracteres chinos para producir una sílaba. En Somalia, el alfabeto osmanya fue concebido para los somalíes en la década de 1920 por Osman Yusuf Kenadid, un poeta, escritor, profesor y político local. También se encontró evidencia de alfabetos independientes en la Irlanda medieval y en el antiguo Imperio persa.

Has leído el artículo: ¿Quién inventó el alfabeto?