Una polea es una rueda acanalada a lo largo de su borde para sostener una cuerda o un cable. Es una máquina simple que ayuda a cambiar la dirección y el punto de aplicación de una fuerza de tracción.

Las poleas suelen usarse para disminuir la cantidad de fuerza necesaria para elevar una carga. La magnitud de la fuerza se reduce, pero debe actuar a lo largo de una distancia mayor. Por lo tanto, la cantidad de trabajo que hace falta para que la carga alcance una altura específica es la misma que sin usar las poleas.

Podemos encontrar poleas en diferentes situaciones a nuestro alrededor. No sólo se usan para el levantamiento de objetos, como ocurre en las grúas, sino que también se utilizan en los automóviles y aviones modernos. Las poleas también son esenciales para la mayoría de las máquinas, de una u otra forma.

Historia de la polea

No se sabe quién inventó la polea. Como ocurre con todas las máquinas simples, el origen de la polea es desconocido. Cuando los pueblos primitivos levantaban objetos pesados lanzando lianas u otras cuerdas toscas por encima de las ramas de los árboles, estaban usando el concepto de una única polea fija para cambiar la dirección de una fuerza. Pero como no había una rueda que girase, su uso producía una fricción considerable. Se cree que hacia el 1500 a. C. los habitantes de Mesopotamia usaban poleas de cuerda para elevar agua.

No hay registros de cuándo o quién desarrolló la polea por primera vez. Sin embargo, se piensa que Arquímedes desarrolló el primer aparejo de poleas, según registró Plutarco, quien dejó constancia de que Arquímedes movió todo un barco de guerra cargado de hombres usando poleas compuestas y su propia fuerza.

Usos de las poleas

Las poleas se han usado durante miles de años para levantar cargas. El ejemplo más destacado y antiguo es su uso en barcos y botes. Ha sido una herramienta clave para izar las velas y la carga. Otro uso importante de las poleas son las grúas.

Polea Rústica

Las poleas también se han usado en tiempos modernos con varias máquinas y sistemas. Incluso en la era espacial, las poleas han sido un aspecto importante de la construcción y el manejo de las naves espaciales y los aviones. Por ejemplo, los timones de los aviones se controlan con un sistema de poleas.

Las poleas se usan en la vida cotidiana, desde vehículos al equipamiento para mover cargas, como ocurre en el caso de las grúas.